POR LA ESPIRAL

                                               Claudia Luna Palencia

                                               @claudialunapale

-Mercancías y servicios ¡First!

            Donald Trump, como presidente de Estados Unidos, se está convirtiendo en una amenaza cancina, hartante, a tal grado que en Europa empiezan a pensar en pasar definitivamente de él y erigir a Angela Merkel, la canciller germana, como la nueva líder del mundo occidental.            

Dicen que “perro que ladra no muerde”, al menos así se repite en México y casi siempre es algo ciento por ciento   verdadero; vamos comprobándolo y aunque Trump es políticamente incorrecto (por principio y final se trata de un empresario) todo aquello que vociferaba desafiante como candidato republicano está resultando mucho más manejable  de lo que se anticipaba.

            Es decir, en términos de resiliencia, la llegada de un outsider radical y  de escaso don de gentes a la Casa Blanca terminará por favorecer el cambio aletargado en muchos países ya sea por desidia o bien debido a cuestiones de atender otro tipo de prioridades internas.

            Digamos que el rubio ha venido a ponerle las pilas a muchos otros gobiernos, en Europa están convencidos de que la única forma de contrarrestarle es siendo más fuertes, dando más de sí. 

            Por su parte, China ha visto la oportunidad, de tomar la estafeta geoeconómica y también geopolítica para dar el salto contundente de una vez por todas como la nueva potencia del siglo XXI. 

            En América Latina, también se avizora el momento de subirse a la cresta de la ola y surfear aligerados, al menos América del Sur está convencida de su viraje hacia China y Asia.

            México, por su parte, sabía que tarde o temprano enfrentaría una revisión de su acuerdo de libre comercio con Estados Unidos y Canadá ya sea con la victoria de Hillary Clinton por el bando demócrata como por el republicano con Trump.

            Así es que el país azteca NO está llegando improvisado del todo a la renegociación del NAFTA-TLCAN es más está bien amueblado porque lo que parecía el Apocalipsis, la amenaza fáctica de la extinción unilateral del tratado está quedando reducida a una reactualización y no está nada mal.

            Máxime que han pasado 23 años de su puesta en vigor, ¿son invariables sus condiciones naturales? No, las relaciones cotidianas entre  las personas, los bienes y servicios que se producen no permanecen ceteris paribus en el tiempo, no son variables inamovibles, éstas cambian y se alteran debido a las fuerzas centrífugas de la cotidianidad. 

            La remodernización del NAFTA-TLCAN es necesaria, era necesaria, y muy seguramente requerirá otra y muchas más revisiones con el paso del tiempo si es que sigue existiendo interés tripartito en mantenerlo.

            Lo chocante de este revisionismo actual deriva del tono matón de Trump orillando al conciliábulo pero, repito, México no está haciendo  mal  su papel. Yo lo único que como economista lamento es que siga siendo un acuerdo comercial renegociado sin escalar un peldaño más en el proceso de integración.

Es decir, más de dos décadas después, la única baza sigue siendo el comercio y la producción de costos de mano de obra barata y  de legislación ambiental laxa que ofrece el país azteca a sus socios.           

            No hay un esfuerzo por visionar que la zona económica del Norte del continente americano es importantísima como contrapeso global, sobre todo frente a China.

            Tampoco hay empatía ni sincronía tripartita para aceptar que hay temas torales y sensibles imposibles de continuar dilatándolos porque además llevan años trastocando socialmente hablando a México fundamentalmente: migración y drogas, aquí no importa el orden de los factores. 

            Hace unos días el periódico El País dio a conocer algunas cifras en Estados Unidos: “En 2016 había 352 mil 882 personas recluidas en centros civiles de detención por motivos de inmigración. Esta cifra no incluye a las personas migrantes en situación irregular encarceladas en prisiones federales". La violación de los derechos humanos de miles de inmigrantes mexicanos y centroamericanos es incontestable pero las mercancías y los servicios siguen siendo  first.

*Puedes opinar en http://claudialunapalencia.blogspot.com.es economista y  escritora, experta en periodismo económico, geoeconomía y análisis internacional