Por: MIguel Sarmiento

Que feo se siente cuando escribe un artículo una vez a la semana y además que este se mande el día lunes, esto lo digo porque no me permitió en el caso concreto de la serie mundial hacer un análisis o comentario de los partidos y en caso concreto, el que se llevó a cabo el día miércoles 2 y que fue el séptimo y decisivo de esta serie.

Bueno, ahora hare unos comentarios de esta serie mundial y creo sin temor a equivocarme que en esta serie las estadísticas no contaron, que se jugó contra el beisbol  y para un servidor en el afán de ganar a toda costa, hasta se despreció a  algunos peloteros en concreto a los lanzadores llamados, de intermedio, en concreto me referiré a tres lanzadores.

Uno es el cerrador  en este clásico “El derecho cubano  Aroldis Chapman  el cual fue de todo y sin medida”, el otro es el preparador  de Cleveland Andrew Miller  y el otro el abridor de Cleveland  Corey Kluber.

Empezaremos con el cerrador del equipo chicago y le llaman cerradores porque cierran los juegos al equipo contrario, sobre esto siempre un hubo un comentario de la tv en cuanto a Mariano Rivera en que dice más o menos “Cierra y apaga las luces” ; Chapman  relegó en 5 partidos haciendo un total de 127 lanzamientos o pichadas, pero lo increíble para el manager si es que se puede llamar así a Joe Maddon , esto por lo que hizo con chapman pues en 3 días anteriores  al séptimo juego había lanzado 35, en otro 20, y en el anterior 42, y como pudo traerlo para el séptimo al lanzar más de dos entradas , pues lógico  ya tenía un total descontrol y aunque gano el juego se veía con los nervios pues no era el mismo de otros juegos, con respecto a A. Miller los mismo sucedió, hizo 70 lanzamientos en 3 juegos y en el séptimo ya no traía nada en el brazo.

En cuanto a Corey  un potente lanzador con solo 3 días de descanso, también le fue mal y en cuatro entradas no poncho a nadie , un picher que tiene 200 o más ponches en tres campañas consecutivas y en estas cuatro entradas ningún ponche, algo que no le había sucedido en toda su carrera.

Otras 2 pifias fue sacar al abridor Hendricks  cuando estaba tirando magistralmente  y solo le habían dado 4 hits, pensé que tiraría 7  y Lester la 8 y Chapman 9 ,  volvió a poner a Chapman a tirar más de 2 entradas,  y aunque gano se vio mal, y la otra mandar tocar a Báez  con hombre en 3ª  y 1ª  con 2 strikes  y lógico fallo , todos vimos el enojo de Báez ,  definitivamente el juego lo gano Chicago y no el manager, dicen que el beisbol castiga pero en este caso no fue así.

La verdad pensé que el juego se perdía, es más pensé en el título de mi artículo: ahora no fue la maldición de la chiva, si no del chivo, en este caso el manager de Chicago.

Por cierto es el 5to juego de una serie mundial en que el séptimo partido se va a extra inning, a este respecto les recomiendo en google buscar serie mundial de 1924 y ahí encontraran una joya de este juego en internet.