El mundo entero se aparta cuando ve pasar a un hombre que sabe adónde va.

Antoine de Saint-Exupery

Tú no estás obligado a comprarle a alguien en particular. Además tampoco estás obligado a trabajar en una empresa determinada. Tampoco tienes que tener amistades que no quieres cultivar. Que ¿por qué? Por la simple y sencilla razón de que tú y solo tú tienes la capacidad de elegir. El mundo entero se aparta cuando ve pasar a un hombre que sabe adónde va.

Antoine de Saint-Exupery

Tú no estás obligado a comprarle a alguien en particular. Además tampoco estás obligado a trabajar en una empresa determinada. Tampoco tienes que tener amistades que no quieres cultivar. Que ¿por qué? Por la simple y sencilla razón de que tú y solo tú tienes la capacidad de elegir.

Elegir. Eso es lo que se llama tener libertad, -la libertad de escoger entre una cosa u otra- Ahora, la cuestión reside en saber si estás eligiendo lo que tú realmente deseas de la vida. La pregunta que debes contestarte, sería la siguiente: ¿Estoy eligiendo lo que me gusta para vivir mi vida plenamente?

Si tu respuesta, es no, porque no tengo estudios suficientes, o porque nací en un barrio muy pobre, o porque soy mujer, o porque soy muy joven o muy viejo, porque ya no tengo tiempo, etc., entonces has caido entre aquellos que sufren de una emfermedad muy generalizada, que se llama “Excusivitis Aguditis”

La verdad de las cosas, es que siempre has tenido la libertad de elegir lo que tú quieras, en cada momento de tu vida. Si eres un inválido o eres un menestoroso, puedes tener menos opciones, pero si estás entre aquellos que tienen el privilegio de contar con todos sus órganos o no estás entre los que viven de la caridad, entonces no hay excusa que valga.

Inclusive, puede ser que pienses que no has tenido la libertad para elegir, cuando en realidad, lo que ha sucedido, es que no te has decidido a reclamar lo que por derecho te pertenece.

¿Cómo es que tomas tus decisiones? ¿Basado en qué?

Debería.- Haces lo que crees que deberías hacer.

Para complacer a otros.- Haciendo lo que otros quieren, o haciendo lo que esperan de ti.

Por miedo.- Escogiendo el camino seguro, por miedo a hacer algo diferente.

Por hábito.- De hecho, nunca has pensado en lo que haces, porque estás acostumbrado a hacerlo del mismo modo siempre.

O viéndolo de diferente manera, sabes que posees “El Poder de Elegir” cuando tú decides en base a:

Deseo.-  Eligiendo lo que tú quieres.

Necesidades.- Eligiendo de acuerdo a tus más caros anhelos.

Autenticidad.- Eligiendo con la seguridad de que tú sabes quién eres y sabes el terreno que pisas.

Intelectual.- Te esfuerzas en ser alguien en la vida.

O sea que estás completamente convencido de que tienes una gran variedad de opciones para escoger y juegas con esas opciones para elegir según tu criterio. Teniendo muy claro lo que tú quieres, existe un propósito al que darle sentido. Con un objetivo, al cual dirigirte, sabrás fácilmente que te funciona para escoger lo más conveniente.

Ahora, hagamos un alto en el camino, para que te hagas otras preguntas:

¿Por qué estoy haciendo lo que estoy haciendo?

¿Cuál es el objetivo que deseo alcanzar?

¿Estoy feliz de hacer, lo que hago todos los días?

¿Me siento realizado porque estoy persiguiendo un objetivo definido?

¡Anota tus respuestas! Sé consciente, de cómo estás utilizando el material del que está hecha tu vida. Es decir, date cuenta como estás invirtiendo “tú tiempo”.

Esto te hará reflexionar y “DECIDIR” si lo que estás haciendo te gusta o en su caso, dejarlo de hacer, porque ¡NO LO QUIERES HACER MAS!

Nunca permitas, que se te pasen los días, las semanas, los meses y los años, sin saber si lo que estás haciendo ha sido seleccionado por ti. Tampoco te permitas jugar el rol de víctima, porque aquellos que han aceptado ese papel, lo que en realidad han hecho, es que han dejado a un lado “SU PODER DE ELEGIR”

Tú y solamente tú, eres responsable de tu vida. Eres como la estrella de tu propia película. Cuando te “caiga el veinte” de lo antes mencionado, entonces podrás utilizar tu poder interno, para reclamar lo que quieres de la vida y aprovechando tu tiempo hacer las elecciones que te parezcan correctas.

Para que todo salga bien, debes tener la mente abierta. No te debes encerrar en el miserable mundo de la rutina. Selecciona un área donde estés insatisfecho con tu vida y elige hacer algo nuevo, algo que te saque de lo monótono. Arriésgate más, haciendo y comportándote de manera diferente. Pónte tus mejores ropas y camina con orgullo.

El poder de elegir y el valor de cambiar lo que no te agrada, serán parte de tus nuevas herramientas. Muy pronto, estarás sorprendido, de que tan sencillo será lograr lo que te propongas. Tendrás la oportunidad de construir tu futuro, sentando las bases en el presente y olvidándote del pasado.

Solo un recordatorio adicional. El no seleccionar NADA, también es una manera de ejercer tu poder de elegir. En tus manos está, el no caer en esta lamentable opción.

Winston Samuel Ojeda es mexicano de nacimiento y tiene más de 30 años de experiencia impartiendo conferencias y seminarios de superación personal. Su oratoria impactante y amena, abarca temas que se relacionan con el crecimiento personal, el liderazgo, la vida familiar, el matrimonio y el desarrollo directivo.

El éxito de sus empresas, le permite compartir sus vivencias desde un punto de vista objetivo.

Autor del libro: ¡Claro que Sí se Puede! Un mensaje desafiante para triunfar en la vida.