¿Vendes amor?

Mensaje del Rey.

Por. Lourdes Ma. Núñez Encinas.

Tú, que sabiéndolo o sin estar conciente ¿vendes tu amor? Te hablo hoy:
Quiero que te des cuenta que hay algo muy valioso en ti y lo “das” y no hablo solo de caricias, conoces las carencias del hombre y las satisfaces, llenas una necesidad. Has confiado más en ti y en la seducción, que en Mi. Conoces bien como funciona el mecanismo humano. Hoy vengo por ti, quiero hablar contigo, quiero decirte que Soy Yo quien precisa de tu amor, no lo vendas más. Véndemelo a mí, soy tu mejor postor -ponle precio-.
Yo quiero tus pensamientos, tu dedicación, tus anhelos, tu arreglo, tu aroma, tu amor.
Tu dulzura se ha endurecido, vengo a suavizarte. Estoy aquí para decirte que ¡te amo! que te quiero a mi lado. No uses lo que te he dado en banalidades, crees que no hay otro camino, no creas que la frivolidad puede llenarte, ahí solo hay más vacío.
Mi amor recompensa, quiero que seas capaz por Mí de todo, que estés en tu trinchera pero hablando de mi amor, que lo hagas así, sin vergüenza.
Quiero impactar tu vida de tal manera, que sepas que te perdono, por que entiendo que mucho amas y has amado. Quiero ser real para ti, y pedirte que no peques más.
Deja todo, confía en mi. Toma el camino de la fé. Habla conmigo, calla y escucha. Yo te diré qué camino tomar. No te sientas sola, búscame en esta dirección. Hay ayuda para ti.
“Las joyas de la corona, son el tesoro más preciado de el Rey”, eres una de ellas, creelo y respira esta palabra de aliento, mi hija amada, mi joya preciada, no te devalúes más.
No importa si no te ha valorado, valórate.
No importa si no ha dado todo por ti. Yo lo hice.
Quiero que tú misma des todo por ti, impón tus reglas, valórate y serás valorada, piensa en la grandiosidad de tu corazón, conoces al hombre en sus más íntimos momentos, en sus debilidades más delicadas, necesito que le hables de Mi, invítalo a nuestro amor. ¡Búscame!
Quiero cumplir tus sueños, ‘princesa del reino’ Toma tú posición, confía en tu Rey.
Ángeles enviaré delante de ti, para que tu pie no tropiece. Esfuerzate y se valiente.
Regresa a casa, tengo un anillo para ti, haré fiesta, te prepararé entre aceites y perfumes, verás al varón con otros ojos, disfrutarás tu vida en tu hogar, estaremos unidos por nuestro amor.
Déjalo todo y sígueme. Hoy he venido por ti. Descansa en Mí, déjame limpiar tu corazón.
No importa lo que haya pasado, aliento nuevo de vida sobre ti, ven a casa y no peques más.

Te amo.

El Rey.
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