Por Lourdes Ma. Núñez Encinas

Tú decides si eres y alumbras o no.  En el reino el reconocerse hace la diferencia.  Saber quien eres, lo que eres y el propósito que tienes, te hace tener una experiencia diferente en el reino.
Conoce tú propia valía, no perecerás.  Sí insistes en ignorar quien eres y más aún en no tomar la posición que te corresponde;  vivirás en el reino, pero no cumplirás con tú proprósito, entonces dejarás de brillar y de disfrutar la plenitud de ti.

Conócete con propósito.  La decisión en tuya.   Hay tantas cosas que dependen de ti y sigues pensando que dependen de Mi.  Tienes la capacidad de elegir, todo el tiempo, todo el camino.  “Sabrás distinguir lo bueno y desechar lo malo”  Ya te lo he dicho.

No debes dominar a nadie, no debes usar a nadie para propósitos personales. Debes respetar el derecho de elección, como lo hago Yo contigo todo el tiempo.
Establece.  Permitiendo con generosidad, desecha el egoismo, suelta los asuntos ponlos verdaderamente en mis manos.  No te empeñes en que todo sea como tú lo viste, sé flexible, permíteme actuar.  No te detengas, fluye, muevete, confía.    

Actúa sin vanidad, sin barreras, sin capas, sin sobervia.  Deseando genuinamente lo mejor para todos.  Sin irritación.  Habla suavemente, sinceramente, genuinamente.  Aún con estratégias pero con autenticidad.  Que tu si sea sí, y tú no sea no.   No ofrezcas falsas espectativas.  Así estarás brillando; Así al fluir, con tus mejores deseos para todos, brillarás.   

Te hablo en formas sencillas.  Usa tú libre albedrio “libremente” Y permite que los demás lo usen tambien.  Imagina a los demás como quieres verte; Aún mejor imagínalos como Yo quiero verlos.  Entoces brillarás.  Alumbra tú camino.

Siempre te espero

Esto te hace saber el Rey