Ocho con Ocho -

El gusto y el gusanillo

20 de enero de 2014/Luis Ramón Carazo

La reaparición exitosa de Jorge Gutiérrez en Festival Taurino en la Sta Ma de Querétaro: http://vimeo.com/84455013

Sólo una gran amistad fue capaz de traer de regreso por una noche el toreo inconmensurable de un torero en el retiro. Desde el 4 de febrero de 2006, en que se despidió de los ruedos en la Plaza México, Jorge Gutiérrez no había tomado los engaños, tal vez para no sentir la sensación de las mariposas de la que hablaba Arruza y que los toreros sienten en el patio de cuadrillas antes de una corrida, aunque eso sí, vive una vida disciplinada y haciendo ejercicio. Al conjuro del festival en memoria de Jorge San Román su amigo y compadre, la noche del 17 de enero en Querétaro, con gran ilusión, aquella que siempre mostró en los momentos clave de su carrera, entrenó con disciplina al lado de su gran amigo Alfredo Gómez El Brillante- compañero de sus andanzas novilleriles en tiempos pretéritos de su carrera, como cuando en los mediados de los setenta del siglo pasado se fueron a torear a Venezuela- para actuar por la noche queretana encabezando el elenco de toreros en activo conformado por Oscar San Román, El Juli, Alejandro Amaya, Talavante y El Payo con novillos de diferentes ganaderías.

Desde los lances de capote Jorge esbozó la pletórica faena que estaba por ocurrir, el novillo de Carranco noble y de embestida codiciosa fue la materia prima perfecta para que Gutiérrez se explayara en el ruedo. El novillo de doña Laura de Villasante fue a más como el torero que con la derecha nos deletreo el temple y con la izquierda derramó el sentimiento, el gusanillo, el duende del toreo en una noche inspirada por los hados del toreo eterno.

Jorge revivió los grandes momentos de su carrera desde que era un novillero puntero en La México en 1977 y luego la carrera que lo llevó a una gran campaña en España en los ochenta y posteriormente ungirse figura del toreo con gran fuerza en los noventa para irse en la plenitud a mediados de la década pasada. Con seis enormes naturales demostró los sentimientos guardados en su alma de gran torero y luego convencido se fue tras la espada, para obtener dos orejas, pálido reflejo de lo que dejó impreso en la mente de todos.

Los aficionados seguramente desearíamos los próximos meses volver a verle en los ruedos, tiene condición física y anímica, pero eso ya sería otra historia por lo pronto y como si faltara un colofón a su gran carrera. El haber salido en hombros al lado de Talavante quién también estuvo cumbre, cargado por El Payo y luego al salir por el túnel, en los hombros del extremeño triunfador, es un homenaje sui generis de México y España, para uno de los inmortales de los ruedos, con la dicha de poder decírselo y que sepa que así lo reconocemos.

Queda para la historia el festival del 17 de enero de 2014 en la Plaza Santa María escenario de múltiples faenas imborrables por la faena de Jorge y la actuación de Talavante y desde luego los detalles de sus compañeros de cartel. Jorge y da gusto comentarlo, debe estar emocionado y muy contento, disfrutó como se lo merece de una noche sensacional arropado por el público y los profesionales, por su solemnidad de un torero de los pies a la cabeza quien ha fraguado una noche inmortal, de esas que se platican de boca en boca y como de leyenda.

Fue una lección de que los toreros, nunca dejan de serlo y con gran profesionalismo demuestra Jorge que un torero siempre piensa en expresar la faena perfecta la que existe en su cerebro, él se tardó mucho tiempo para retomar contacto con la profesión que deseaba ejercer desde niño y ahora retirado ha vuelto por una vez, para demostrar que la amistad y la vocación hacen milagros.

Jorge nacido en Tula Hidalgo el 27 de febrero y que debutó en La Florecita de Ciudad Satélite en 1975, dio una lección más de que su profesión es aquella que lo llevó a ser uno de los toreros más consentidos de México! Enhorabuena por el toreo!

Fuente: (suertematador.com)