Después de escuchar el discurso de su legado ante los máximos dignatarios de la ONU y los representantes legítimos de los países que la componen, el presidente Obama dejó claro que su idealismo por la democracia fue uno de los máximos tenores de su política internacional.          

Inicialmente, su discurso estuvo marcado en contra de las voces del movimiento nacionalista reaccionario que empiezan a tener un efecto negativo irreparable en las sociedades del occidente europeo y de Estados Unidos.

Seguidores y simpatizantes del nacionalismo reaccionario, no solamente han sido críticos acérrimos de la ilusión integracionista de Europa, sino también han demostrado ser enemigos fatales de la diversidad, la globalización, la libertad de la religión y los trabajadores migrantes.

La influencia de estos grupos fue tal que cambiaron la tesitura de gobierno en el Reino Unido con el llamado Brexit.

            El aislacionismo, de acuerdo a Obama, es también otra de las repercusiones negativas del movimiento nacionalista reaccionario.  “Una nación rodeada por una muralla lo único que va a lograr es recluirse asimismo” manifestó.  También criticó la postura chovinista de Donald Trump, cuya principal retórica política hacia la Casa Blanca ha sido crear un muro en la frontera de Estados Unidos y México y deportar a más de 11 millones de inmigrantes indocumentados.

El presidente Obama atribuyó a los gobiernos dictatoriales de causar problemas serios en diversas regiones del mundo.  No puede ser posible que el capricho de un dictador como Kim Jung-un de Corea del Norte tenga que poner en riesgo la seguridad nacional de sus países vecinos en Asia y del mundo.

            También hizo referencia a los problemas que crea el hombre duro de Rusia, Vladimir Putin, quién ha sido directo causante de la propagación de la guerra civil en Siria.  Además, su empeño de volver a dominar el Este de Europa ha conllevado a la invasión de las fuerzas militares rusas a territorio de Crimea.

En este momento está haciendo lo imposible para que separatistas ucranianos despojen el poder al presente gobierno de Petro Poroshenko.

            Por otra parte, el discurso de Obama también ponderó algunos procesos positivos en el mundo.  En sus momentos más emotivos manifestó de la importancia de que algunos gobiernos como Cuba hayan cambiado de postura con relación a las fuerzas económicas del mercado y del sistema democrático.

En este momento Cuba no es un país que practica la democracia, pero con el correr del tiempo, las nuevas generaciones de este país tendrán la oportunidad de elegir a sus propios representantes políticos.

Asimismo, el presidente Obama se muestra optimista que su país siempre ha estado postrado sobre un camino de la democracia.  La vía democrática de Estados Unidos ha permitido a que personas como él, afroamericanos, tengan la oportunidad de tomar parte de la dirigencia política.  En sistemas de corte dictatorial este tipo de liderazgo es imposible, como también es muy difícil encontrar mujeres en posiciones de poder.

Así, en los ojos del presidente Obama, la democracia es el mejor sistema político de gobierno.  Este es el sistema que finalmente logrará la integración mundial.           

Humberto Caspa, Ph.D., es profesor e investigador de Economics On The Move.              E-mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.